Nunca vio la luz al suspenderse el Grupo B en 1986.
Audi estaba preparando un Sport Quattro S2 aprovechando toda la reglamentaciòn del Grupo B para competir en el Mundial de Rallyes de 1987.
Bilateralmente también tenia en mente este modelo, con el objetivo de probar ese mismo año y competir en el Mundial de cara a 1988 como auténtico Grupo S.