Apodado "Atila" por sus amigos, fue un copiloto de rally italiano desde mediados de la década de 1960. Su padre y su
hermano gemelo eran notarios en Cesena, Italia, y dedicó la mayor parte de su carrera a guiar a su amigo de toda la vida,
Giulio Bisulli, apodado "Bullit".
En 1969, la pareja fue fichada por el recién formado equipo Fiat Rally para competir en el Campeonato Italiano de
Rally. Compartiendo un Fiat 125 S, en 1970 terminaron terceros en el Rally Isola d´Elba, y en 1971 ganaron el Grupo 1 del
Campeonato Italiano de Rally, con un cuarto puesto en la general, logrando otro excelente tercer puesto en el Rally Isola
d´Elba.
Al año siguiente, fueron contratados para conducir un Fiat 124 Sport Spider 1600 de mayor rendimiento, junto a ganaron
el Rally de San Marino. La pareja pasó posteriormente a un potente Fiat Abarth 124 Rally 1800, con el que lograron un
cuarto puesto en el Rally de San Remo de 1973 y otra victoria en el Rally de San Marino de 1974.
Como copiloto oficial del equipo Fiat Rally, compitió ocasionalmente junto a otros miembros del equipo, como Luciano
Trombotto, Pino Ceccato y Alberto Smania, con el que terminó séptimo en el Rally Acrópolis de 1972.
Junto con Giulio Bisulli, se hicieron famosos en Italia cuando lograron llegar a la meta de una etapa especial del
Rally de Sicilia de 1972, conduciendo a toda velocidad su Fiat Abarth 124 Rally sobre tres ruedas, tras chocar contra un
árbol que destrozó la suspensión delantera derecha del coche. En aquella época, muchas revistas y periódicos italianos
publicaron una imagen que conmemoraba a su fiel copiloto, él sentado como contrapeso en el maletero
trasero del coche, con el capó completamente abierto.
En 1975, tras conseguir un quinto puesto en el Rally Alpi Orientali, Giulio Bisulli decidió abandonar los rallies para
siempre, y él también dejó de competir.
Murió al estrellarse su coche en el puerto de Cesenatico. Tenía 73 años.
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