Era hijo de los pintores Guido Caprotti Pachetti y Laura De la Torre. durante su infancia en Ávila (España) quedó
contagiado del espíritu creador de sus progenitores, y él mismo llegaría a ser un notable pintor y, sobre todo,
escultor,
con una vasta obra inspirada en la de Auguste Rodin (1840-1917).
Como deportista, destacó en numerosas especialidades: alpinismo, submarinismo, tiro, esquí de fondo, descenso y
salto, ciclismo, logrando trofeos en su ejercicio, mientras que en tenis fue campeón nacional junior 1953. Y además, se
dedicó al automovilismo, utilizando diversos autos, Seat Goggomobil, Ferrari, BLMC Authi Mini. Ya en 1958 quedó 1º en el
rally por equipos Prueba de Regularidad del RMC de España. Luego participaría en cinco Rallies de Monte-Carlo como
copiloto de su amigo Estanislao Reverter, ganó en dos ocasiones el Rally Dos Cataluñas, 1961 y 1963, como copiloto de
Estanislao Reverter.
También corrió en Montjuich 1965 con el Ferrari 275 GTB/2 que había adquirido en Suiza, pero desde 1964 se decantaba
fundamentalmente por la motonáutica, disciplina en la que brillaría en el campeonato nacional a lo largo de los años.
Debutó en La Coruña en la categoría Turismo, aunque después se pasaría a la Sport, llegando a correr con los nuevos
catamaranes en los 70. Entrevistado por De la Vega en 1965, Caprotti afirmaba que "Cualquier volantista del automóvil
puede ser un buen piloto de motonáutica.".
En una de las competiciones de fuera-borda en las que participó durante 1965, temporada en la que ganó en Valencia,
fue 2º en el Gran Premio de Europa, quedó subcampeón de España en categoría ET (de 701 cm3 a 850 cm3), y 3º en el
campeonato europeo de la misma categoría, campeonato disputado en Agosto en la Costa Brava.
Entre otros éxitos, también ganó aquel año la categorìa ET en el Trofeo Año Santo de La Coruña.
El Mayo de 1971, 1º en clase SD, y 7º en clase SE en VII Gran Premio Valencia de Motonáutica.
En 1974, ganador de los 45 Minutos Mononáuticos Fiestas de Primavera de Zaragoza 1974, Organizados por el Club
Náutico de Zaragoza.
En 1974 se hizo construir un hidroplano catamarán dentro-borda de la clase R3, cilindrada entre 1.501 cm3 y 2.000
cm3, concebido y probado por él. La embarcación llevaba hélice Radice de 12 pulgadas de paso, conectada directamente al
cigüeñal.
En Septiembre de 1974 se disputaron las últimas mangas de la temporada de motonáutica en el pantano de San Juan,
siendo 2º en la clase SE Catamarán, en la que utilizaba su prototipo R3.
En el campeonato, la Copa Príncipe de España, quedaban en 2º posición.
Aunque ya lo había probado en competición, la presentación oficial del racer catamarán clase R3, se hizo en Mayo de
1975 sobre el lago artificial de Los Ángeles de San Rafael (en Segovia).
Habiendo efectuado cambios en la posición y el ángulo del eje de la hélice y ayudado por su co-équipier Gabriel
Arevalillo, efectuó demostraciones de la velocidad del prototipo, de su estabilidad y agilidad en las viradas sobre las
balizas, ante José-Juan Pérez de Vargas, jefe del departamento de competición de la Seat, Vicente Urrutia, director de
dicha fábrica, y periodistas. En esta ocasión, el timón se emplazaba en el mismo eje central que la hélice.
La intención era realizar una embarcación que fuera factible de ser producida en serie, económica y eficaz.
Sólo una semana después ganaba el Premio Internacional de Motonáutica celebrado en aguas del Puerto de Valencia,
quedándose en propiedad el trofeo de plata de la prueba al conquistarlo por tercera vez consecutiva.
El El 25 de Mayo se celebró el Gran Premio Fiestas de Primavera de Zaragoza, que conmemoraba el cincuentenario del
Club Helios. Disputado sobre el segmento del río Ebro comprendido entre el Puente de Piedra y el Puente de Santiago,
la regata fue ganada por Javier-L. Mascaraque en categoría Casco Clásico SD, Jesús López del Llano en Catamarán SD,
Ernesto Kremmel en Casco Clásico SE y Óscar Caprotti en Catamarán SE.
También creó la Escuderìa Los Lobos para patrocinar a jóvenes navegantes y copilotos de competición.
Falleció en Madrid a los 79 años de edad. En sus últimos tiempos, y junto a su hermano Edgar Caprotti, se había
dedicado a transformar la mansión familiar de Ávila en un museo que fuera exponente de la pintura española de la primera
mitad del siglo XX, objetivo que parecía logrado a mediados de Febrero de 2007.
|