Fue uno de los diseñadores y fabricantes de automóviles británicos de la posguerra, fundador de Allard Motor Company
Ltd. Fue un piloto de rally, ganador del Rally de Montecarlo de 1952, un apasionado de las carreras de montaña y de los
deportivos, principalmente al volante de coches de su propia fabricación.
Nacido en Wandsworth, al sur de Londres, Inglaterra, en 1910, fue uno de los cuatro hijos de Arthur Allard,
constructor y promotor inmobiliario, junto con sus hermanos Jack, Dennis y Leslie. Estudió en el Ardingly College de
Sussex, pero creció fascinado por los automóviles y las motocicletas, y a los 18 años entró como aprendiz en un taller
mecánico local.
Debutó en las carreras en Brooklands en 1929, al volante de un Morgan de tres ruedas. Participó en diversas
competiciones con ese vehículo, que posteriormente convirtió en un automóvil.
Tras competir con el Morgan, comenzó a construir sus propios coches especiales basados en Ford. El primer Allard
Special se fabricó en 1936 y se produjo en serie limitada con motores Ford V8 y Lincoln. Ganó numerosos trofeos
compitiendo en pruebas de velocidad, carreras de aceleración, subidas de montaña y rallies. En 1939, logró la victoria
en las Pruebas de Velocidad de Horndean, la última competición de velocidad celebrada en Inglaterra antes del estallido
de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, tras marcar el mejor tiempo, perdió el control de su coche, que volcó al
cruzar la línea de meta. Tanto él como su acompañante, el reconocido periodista británico Bill Boddy, salieron ilesos.
Durante la guerra, ély sus hermanos regentaron un gran taller en Hugon Road, Fulham, al sur de Londres, donde
reparaban vehículos militares. Aunque ya había fabricado varios Allard Special antes de 1940, la Allard Motor Company se
fundó en febrero de 1945 en Londres y la producción de coches Allard comenzó en 1946, haciendo frente al racionamiento
de gasolina y la escasez de materiales.
Tras el cese de las hostilidades, retomó su carrera automovilística, compitiendo en el Campeonato Británico de
Subidas de Montaña al volante de su Allard con motor Steyr, equipado con un motor V8 refrigerado por aire, excedente de
guerra. Terminó tercero en el campeonato en 1947 y 1948, y se alzó con el título en 1949. Posteriormente, fue segundo en
1950 y tercero de nuevo en 1951.
Los coches Allard ganaron el premio por equipos en el Rally de Montecarlo de 1949, finalizando cuartos en la general
con Leonard Potter, octavos con Alan A. C. Godsall, undécimos con Godfrey Imhof y vigésimo cuartos con el propio Sydney
Allard. Con Guy Warburton como copiloto, en enero de 1950 finalizó octavo en la misma prueba. En abril se trasladó a
Sicilia para competir en la Targa Florio - Giro di Sicilia, la carrera de unos 1080 kilómetros, que recorre las
carreteras costeras de la isla. Durante la carrera, su Allard J2-Cadillac de 5.4 litros se estrelló y se incendió tras
cruzar un paso a nivel.
Dos meses después, debutó en las 24 Horas de Le Mans, logrando un notable tercer puesto, nuevamente con el J2 Allard
con motor Cadillac, junto a Tom Cole. A pesar de una falla en la caja de cambios durante la carrera, tuvieron que
conducir durante horas solo en la marcha más alta. Terminaron a cinco vueltas del ganador. Ese mismo año, Sydney Allard
pilotó el J2 en el Trofeo Ulster de Fórmula 1, una prueba no puntuable, en Dundrod, donde tuvo que abandonar en la
cuando iba noveno a las 15 vueltas.
Alcanzó reconocimiento internacional al ganar el Rally de Montecarlo de 1952, al volante de un Allard P1-Ford de 4.4
litros, con Guy Warburton y Tom Lush como copilotos, convirtiéndose así en el primer piloto británico en un coche
británico en ganar el rally en 21 años. Participó desde Glasgow y, al final, superó por poco a un joven Stirling Moss,
quien terminó segundo en su primer rally, al volante de un Sunbeam-Talbot 90, con Desmond Scannell como copiloto. Su
esposa, Eleanor Allard, también compitió en el rally con otro Allard P1, con sus hermanas Edna e Hilda como copilotos,
pero tuvo que abandonar. Por su resultado el RAC-Royal Automobil Club otorgó a Sydney Allard el "Trofeo Memorial Sir
Malcolm Campbell".
Compitió tres veces más en las 24 Horas de Le Mans, pero no logró terminar ninguna carrera. En 1951, nuevamente
con Cole al volante del J2, se retiró tras 14 horas debido a una falla en la caja de cambios, en 1952, compartiendo con
Jack Fairman el J2X oficial equipado con un motor Chrysler de 5.4 litros, que duró hasta las 6:30 de la mañana del
domingo, y finalmente, en 1953, con el Allard J2R-Cadillac, lideraba la carrera al final de la primera vuelta, pero se
retiró en la cuarta vuelta y su compañero de equipo, su compatriota Philip Fotheringham-Parker, no participó en la
carrera.<7p>
Entre 1946 y 1957, Allard Motor Company produjo casi doscientos automóviles, exportados principalmente a Estados
Unidos. Estos vehículos tuvieron un gran éxito en la mayoría de las disciplinas del automovilismo y atrajeron a
numerosos pilotos de carreras. Entre los pilotos que condujeron autos Allard en Estados Unidos se encontraba un joven
llamado Carroll Shelby, quien compitió con un Allard J2-Cadillac al inicio de su carrera.
Se cree que la exitosa fórmula de Allard, con un motor V8 americano en un chasis ligero, inspiró el desarrollo del AC
Shelby Cobra. Zora Arkus-Duntov, antiguo empleado de Allard que compitió para la marca en Le Mans en 1952 y 1953, se
unió a General Motors Corporation en Estados Unidos, donde se convirtió en su Ingeniero Jefe e influyó notablemente en
el desarrollo del Chevrolet Corvette.
A finales de la década de 1950 y principios de la de 1960, continuó compitiendo en rallies internacionales, a menudo
como copiloto de su amigo australiano Tom Fisk, al volante de diferentes modelos Ford y del Allard Allardette, una
versión modificada del Ford Anglia, con el que logró una victoria en su categoría y el puesto 32 en la clasificación
general del Rally de Montecarlo de 1963. A principios de la década de 1960, también construyó y pilotó dragsters Allard
con motor Chrysler, siendo fundamental para la introducción de las carreras de aceleración en el Reino Unido.<7p>
Falleció en su casa de Kariby Black Hills, Esher, a los 55 años, tras una larga enfermedad. Su hijo Alan Robert, tras
su muerte, tomó las riendas de la empresa Allard. Irónicamente, falleció al día siguiente de la inauguración de Santa
Pod, la primera pista de carreras de aceleración construida específicamente para este fin en Inglaterra.
|