Nacido en A Coruña, fue un empresario y piloto gallego de motociclismo y automovilismo.
Fue uno de los pioneros del automovilismo en Galicia, compitiendo en carreras de motos desde la década de 1950 y de
coches desde la de 1960. Preparaba él mismo los vehículos con los que competía, destacando el SEAT 600, con el que fue
el primer ganador en 1970 del Rally de Ferrol, donde ganó dos veces.
Su padre, José María Arrojo Aldegunde, se dedicaba a la venta de motos y coches, siendo distribuidor oficial de SEAT
y
Vespa en A Coruña. Gracias a ello, comenzó a competir en 1958 con una Vespa en las pruebas de velocidad, resistencia y
motocross organizadas en A Coruña por el Moto Club Coruña. En 1961, quedó segundo en el Gran Premio de A Coruña en la
categoría scooter, categoría en la que logró la victoria en los dos años siguientes. En 1963, ganó el I Campeonato
Gallego de Resistencia en la categoría scooter, mientras que en el Gran Premio de A Coruña de 1964 compitió en dos
categorías, con una Montesa Impala Sport. Fue el ganador en la categoría regional de 250cc y quedó quinto en la carrera
de 175cc, que constaba de 33 vueltas al nuevo Circuito de Riazor y que era puntuable para el Campeonato de España. En
1965, ganó con una Vespa en la XVII Volta a Santa Cruz, una carrera de 74 km.
En 1966, se pasó a los coches, ganando el Rally de San Pedro ese mismo año. En agosto participó como copiloto de José
Larrea en el Rally Rías Baixas y la semana siguiente compitió con un SEAT 600 Conti en la 1.ª Prueba de Velocidad de A
Coruña, una de las primeras carreras de coches celebradas en A Coruña. El 600 descapotable con el que competía por aquel
entonces fue preparado por él mismo, aumentando su cilindrada a 850 cc. Con su segundo 600, compitió en dos rallies del
Campeonato de España en 1968, el Rally de Ourense, donde terminó séptimo y primero entre los vehículos nacionales, y el
Rally Ciudad de Oviedo, donde quedó en cuarto lugar.
Posteriormente adquirió un Fiat Abarth 850 TC. Con este vehículo ganó el Gran Premio de A Coruña de 1969 en la
categoría de turismos en el Circuito de Riazor. Tras romper el motor en el Rally Rías Baixas, equipó el vehículo con un
nuevo motor de 1600 cc, que apenas cabía en la parte trasera. De esta forma, ganó la primera edición del Rally de Ferrol
en 1970, con Julio Orozco como copiloto. Ese mismo año, participó en la tercera edición del Rally de Otoño y en la
Subida ao Barreiro, ganando ambas pruebas. En septiembre de 1971, quedó segundo en el Rally de A Coruña, perdiendo por
la mínima ante Santiago Salido, a quien logró vencer por la mínima al mes siguiente en el Rally de Otoño, logrando su
segunda victoria consecutiva en la prueba coruñesa. En 1972, se proclamó campeón de nuevo del Rally de Ferrol, con el
mismo vehículo.
Durante esos años también compitió ocasionalmente con un Seat 127, con el que quedó segundo por detrás de Salido en
el Rally de Otoño de 1972 y ganó la Subida á Espenuca del mismo año. En 1973 corrió principalmente en carreras de
montaña, quedando segundo con el 600 en la segunda edición de la Subida a Almofrei, segundo por detrás del Alpinche de
Estanislao Reverter en la Subida a San Antoniño, cuarto en la Subida a Castro de Beiro, del Campeonato de España, y
primero en la II Subida a Cotorredondo. También compitió en el Rally Rías Baixas, terminando sexto, y el Rally de
Ourense, donde quedó séptimo con el Seat 127. En 1974, continuó con sus buenos resultados con el 600, ganando la IV
Subida a Caaveiro y la Subida ao Barreiro, y quedando segundo en la Subida a Almofrei y el Rally Fernando Lobón. En
1975, participó en la primera edición del Campeonato Gallego de Automovilismo. Subió al podio en el Rally Lacón en
segundo lugar, por detrás de Manolo Sanjurjo y fue tercero en la Subida a Almofrei, por detrás de Reverter y Luis
Quinzán y en el Rally Fernando Lobón. También fue sexto en la Subida a Chantada. Terminó el campeonato en cuarto lugar,
por detrás de "Ventura", Salido y Sanjurjo.
En 1976, repitió tercer puesto en Almofrei y fue segundo en la Subida a Coruña y octavo en la Subida a Castro de
Beiro. Participó entonces en la Subida á Estrada, donde logró colocar su 600 en segundo lugar del podio, solo por detrás
del monoplaza de Luis Quinzán y por delante del Alpine de Salido y el Seat 1430 de Peitos. En 1977, terminó cuarto en la
Subida ao Barreiro y la Subida ao Vilardón y noveno en la Subida ao Saleta. El año 1978 fue el último en el que
compitió, todavía con el 600, con el que logró terminar segundo en la Subida a Almofrei, cuarto en la Subida a San
Antoniño, cuarto en el Rally Rías Baixas y segundo en el primer Rally San Froilán.
Abandonó la competición tras casarse en 1979, centrándose a partir de entonces en el concesionario fundado por su
padre en Perillo. Falleció a los 59 años
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